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viernes, 11 de noviembre de 2011

MARAVILLOSAS RISAS

No sé si serán sensaciones mías, pero tengo la impresión que cada vez nos reímos menos. Hace treinta o cuarenta años, que es de cuando yo os puedo hablar,  teníamos un plantel de humoristas que nos parecían fantásticos.
 El epicentro del cotidiano entretenimiento era, al igual que hoy día, la televisión. Creo que cada vez hay menos programación con humor. Este ha sido desplazado por entretenimiento basura, periodismo rosa, amarillo o morado. Y política, mucha política. Debates a tutiplén y a todas horas donde "analistas" desmigan la actualidad. Series españolas de supuesto humor con guiones soeces y de pésima calidad. Si acaso algún que otro programa de monólogos que aburren a las ovejas.
Había, hace tiempo, humoristas, cuentachistes o cómicos por doquier. Unos me podían gustar mas, a otros, sin embargo, nunca les encontré la gracia.
 Una interminable lista de actores cómicos de los que, a bote pronto destacaría a Manolo Gomez Bur, Quique Camoiras, el trío Zori, Santos y Codeso, José Sazatornil, Manolo Morán, Lina Morgan, Mary Santpere, Tony Leblanc, el  -para mí- grandioso, Antonio Garisa, José Luis Ozores, Manolo Morán, José Luis López Vázquez, Alfonso del Real, Juanito Navarro, Rafaela Aparicio, Gracita Morales, Alfredo Landa, José Sacristán, Cassen, Pajares y Esteso...todos ellos merecedores de futuras entradas en este blog.
Me acuerdo de "Los hermanos Calatrava". Característico dúo de hermanos en la vida real en el que uno hacía de "guapo", el punto serio de la pareja, y el otro hacía de "feo" (su físico ayudaba un montón). La pareja Tip y Coll, Arevalo, Manolo de Vega, Pepe da Rosa y mas recientemente, el dúo Martes y trece disuelto hace ya catorce años, el impertérrito Eugenio, el dúo Sacapuntas...
En cuanto al humor gráfico, teníamos la publicación de la revista "La codorniz", en la que  firmaban Mingote, Chumy Chumez, Angel Palomino, Gila.
 Creo que antes estábamos mas dispuestos a la risotada, a contar chistes. El humor era mas refinado, mas agudo y tenía que serlo por la celebérrima censura.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Aquellas guerras de entonces.

Leyendo una entrada del blog amigo Radical Libre, me han venido a la memoria las guerras que montábamos entonces los críos.

Tenía por entonces -últimos años 60, primeros 70- tres amigos íntimos, que formábamos inseparable piña. Dos de ellos eran hermanos, y los otros dos éramos hijos únicos, que además habíamos sufrido la desgracia de haber perdido a nuestro padre -cada uno el suyo- a corta edad.

El padre de los dos hermanos era hombre afable, bonachón, nada dado a controversias, ni a discusiones ni a violencia de ningún tipo. Viene esto a cuento de explicar que ninguno de los cuatro amigos habíamos recibido influencias violentas, machistas, belicistas ni leches similares.

Sin embargo, la cabra tira al monte; y nuestros juegos -no había aún ordenadores- eran los de todos los crios del mundo: las guerras. Lo que pasa es que nosotros éramos muy pacíficos -o muy violentos, según se verá-, y en vez de jugar a dispararnos con escopetas de plástico -que también-, o con revólveres de aquellos de pistón -que también, y el olorcillo de la pólvora era perfume delicioso-, o con cerbatanas -que también-, o con arcos y flechas dotadas de ventosa salvadora -que ídem de lienzo-, nosotros nos dedicábamos con preferencia a las grandes batallas, que nos permitían pensarnos generales sobre el campo de batalla lleno de soldaditos de plástico.

Y de cañones. Y los cañones eran lo más especial de nuestros juegos. Porque eso de gritar pum, pum, pum nos aburría, así es que aplicábamos los conocimientos adquiridos en la escuela a fines superiores. Y así, el conocimiento de las propiedades de la materia nos permitía usar gomas elásticas como propulsor, por el simple método de sujetar con ellas un tubo, introducido en otro ligeramente mayor, que al ser soltado disparaba los proyectiles. Los tubos de aspirina, de optalidón o de cualquier otro medicamento nos daba buena provisión; y para los proyectiles, siempre había canicas -o simples bolas de papel- a mano.

Sin embargo, aquello pronto se quedó demasiado infantil. Había que renovarse o cambiar de juegos, e hicimos media de cada. Los cañones pasaron a ser mucho más próximos a la realidad, porque esos mismos tubos de medicamentos podían ser cebados con cabezas de fósforos trituradas, y al arrimarle candela soltaban unos gloriosos cebollazos. A veces el proyectil estaba demasiado ajustado y no salía, y entonces el cañón -a fin de cuentas, de plástico- se quemaba. Pero en toda guerra hay bajas y en toda batalla revienta un cañón.

Lo de los fósforos resultaba caro, y nuestras ansias científicas nos obligaban a mayores logros. Así es que pronto dejamos en paz las cajas de cerillas de cocina de nuestras casas, y nos agenciamos pólvora de verdad. La fórmula, más que sencilla, está al alcance de todos, así es que no la diré. Pero aquello nos puso en órbita.

Casi literalmente, puesto que -consecuencia lógica- al disponer de un buen propelente abandonamos esta mísera Tierra y nos fuímos al espacio exterior. Bien, acaso no convenga exagerar: nos dedicamos a la construcción de cohetes, que si bien nunca llegaron a entrar en órbita, sí que subieron unos cuantos metros, antes de quemarse en el intento.

Con estos antecedentes, cualquiera supondría que aquellos cuatro salvajes habremos terminado en la cárcel, pero lamento desilusionar: ninguno de nosotros ha matado a nadie, ni ha atracado siquiera un banco del parque, ni ha mostrado tendencias belicosas, ni se ha pegado con nadie de mayor, a pesar de una infancia tan distante del ideal pedagógico progresista y memo.

jueves, 25 de agosto de 2011

EL NO-DO







Hoy por hoy tenemos fácil acceso a la información de la actualidad. Cualquier tema del que nos queramos informar lo tenemos a golpe de "ENTER". Los informativos de las distintas cadenas de televisión nos ofrecen todas las noticias con imágenes y vídeos.
Desde la retransmisión en directo de la guerra del golfo nos hemos acostumbrado a tener imágenes de cualquier acontecimiento por insignificante que sea. Todo es captado por las cámaras de las unidades móviles que se presentan inmediatamente en el lugar de la noticia . Casi todo el mundo lleva hoy teléfono móvil que graba secuencias de calidad y que se difunden al instante al mundo entero. Hasta los atracos y asaltos quedan registrados por las cámaras de seguridad. No entenderíamos los telediarios sin imágenes de lo que nos están narrando.





No siempre ha sido así. Desde la década de los cuarenta hasta la implantación generalizada de la televisión , bien entrados los sesenta, la radio y la prensa eran las únicas fuentes para enterarse de lo que pasaba en el mundo. Era un tiempo en que no había imágenes.





Las únicas imágenes de aquellos años eran las de las películas proyectadas en los cines. Esas salas donde acudía la gente en mucha mayor medida que ahora. Pues ahí, en los cines, hubo un tiempo en que además de ver la película, se tenía "EL MUNDO ENTERO AL ALCANCE DE TODOS LOS ESPAÑOLES", y eso era gracias al "NO-DO".
El NO-DO era el noticiario que se proyectaba antes de la película. El contenido era de lo más variado. Desde información puntual de la marcha económica y política de España como las celebérrimas inauguraciones del anterior Jefe del Estado. Sucesos y catástrofes como las inundaciones de Valencia o el incendio de Santander. Deportiva como los títulos europeos del Real Madrid o los enfrentamientos de la selección española. Social como los enlaces matrimoniales de personalidades de todo el mundo o los triunfos de los toreros de la época.





El NO-DO era el acrónimo de NOticiarios y DOcumentales y era una entidad fundada por la Vicesecretaría de Educación Popular del 29 de septiembre 1942 , "con el fin de mantener, con impulso propio y directriz adecuada, la información cinematográfica nacional". Su primera exhibición fue el 4 de enero de 1943, y su proyección era obligada hasta septiembre 1975 aunque perduró hasta 1981, año en que la entidad editora quedó extinguida como organismo autónomo y fue íntegramente absorbido por RTVE.





A día de hoy se le achaca"al régimen" la utilización partidista y de autopropaganda que se hizo del NO-DO, y de ofrecer una peculiar imagen de España y del resto del mundo. Ya sabemos aquello de la paja y la viga.





Sea como fuere, el NO-DO era el único medio para que cualquier español pudiera ver "el gol de Zarra", un pase de pecho de Manolete, los combates de la II guerra mundial, la boda de Grace Kelly, el multitudinario concierto de los Beatles en Madrid o a Luis Miguel Dominguín toreando al alimón con Ava Gardner.





Mención aparte merece la narración, o lo que llaman ahora voz en off. ¡Qué dicción, qué articulación de cada palabra!.





NO-DO fue miembro fundacional y posteriormente Vicepresidente de la I.N.A. (International Newsreel Association) dado el incesante intercambio de material que mantuvo con los noticieros de medio mundo.





El archivo filmográfico de NO-DO se custodia desde su desaparición en los los fondos de la Filmoteca Española. El valioso material recopilado es de tanto valor documental y tan inconmensurable que ha valido y seguirá valiendo para el montaje de programas de televisión que ocupen cualquier tema de "la época".


En definitiva, el NO-DO es una joya de aquellos maravillosos años.






sábado, 15 de enero de 2011

WALT DISNEY


Si hoy preguntamos a alguien...¿Que te viene a la mente si te digo la palabra DISNEY?. Seguramente nos responderá "una empresa de cine de animación". Pero en los años 60 y primeros de los 70, que son los que yo recuerdo, Disney era un apellido. El apellido de una persona que a todos nos era entrañable. Walt Disney.

Hoy por hoy los niños ven las películas de Disney -creo que ya ni se llama así y ahora es PIXAR o algo parecido- pero no las asocian a un creador.

Cuando yo era pequeño había muchos menos estrenos de películas Disney, muchas, muchísimas menos emisiones por televisión de películas Disney pero sabíamos quién era el artífice de aquella maravilla. Un ilusionista, un soñador y trabajador incansable... un genio.

Aprendimos a querer a Disney, a Walt Disney, por los libros, por los cuentos ilustrados, por los cromos de sus películas. Sabíamos de Disneyland, maravilloso parque temático que construyo en California, y después Disney World en Florida. Llegué a tener la ilusión infantil de ir algún día.

No pretendo aquí hablar de la persona de Walt Disney, su biografía, sus personajes... ya lo contaré algún día en Rafa España. Solo quería que los más jóvenes que se acerquen por aquí supieran que para los de mi generación Walt Disney era un mito. Todo lo que le rodeaba tenía algo de mito. Tanto es así que todos teníamos la certeza de que era español. De Mojácar, Almería, para más señas.






Otro mito que planea sobre su figura es que los americanos le tienen congelado desde su muerte, para que cuando en el futuro la medicina avance lo suficiente, reanimarle y devolverle a la vida.

Era tan nuestro, tan allegado, tan próximo que con su nombre hicimos lo que los españoles solíamos hacer con los que admirábamos. Así que era común que la gente pronunciara su apellido acentuando la "e", por lo que sonaba algo parecido a Gualdisnéi. Era el mago de la fantasía del Siglo XX. El padre de la ilusión de aquellos maravillosos años.

lunes, 13 de diciembre de 2010

QUINA SANTA CATALINA


En estos tiempos modernos que corren, las instituciones gubernamentales -¡Qué palabro postmoderno!- parece que andan muy preocupadas por nuestra salud. Ya no hay, por imperativo legal, anuncios de tabaco. ¡Aquellos anuncios de Marlboro de las praderas americanas con los vaqueros al calor de una hoguera!. Ni en televisión, ni en vallas publicitarias, ni en los coches de fórmuna 1...

Con el alcohol pasa tres cuartos de lo mismo. Son continuas las campañas de prevención del alcoholismo destinadas a los jóvenes y las jóvenas y, paradójicamente, el consumo compulsivo de alcohol aumenta día a día entre la chiquillería. (¡Coño, el pareado!)

A nuestro cojonudísimo y hermafrodita ministerio de salud le deberían preocupar los datos de consumo abusivo de alcohol: el 18,4% de la población se ha emborrachado "hasta diez veces" en el último año, (14,0% de hace tres años), y el 14,9% se ha dado un atracón de alcohol al menos una vez en los últimos 30 días (12,6% en 2007).

Corren tiempos muy distintos a cuando yo era pequeño. En aquella entonces era muy habitual que mi madre me diera un aperitivito antes de comer, sobre todo cuando andaba yo un tanto desganado. El aperitivo en cuestión consistía en un puñadito de almendras y un basito de quina. ¡Oleee!.

¡Quina para los niños!. Un vino dulce (que creo alcanza los 15º) que abre el apetito. Si lo decía hasta la canción del anuncio. No recuerdo bien si era algo así:


Queremos quina Santa Catalina

que es medicina y es golosina...


El caso es que era una costumbre generalizada en todos los hogares de España y no aprecio que entre los de mi generación nos hayamos vuelto todos unos alcohólicos.

Graciosa era también la etiqueta de la botella. Es ahora que la vuelvo a ver detenidamente cuando me doy cuenta de lo mona y guapa que era la monja de la imagen.
Yo no bebo ni una gota de alcohol pero hoy mismo me voy a dar el capricho de comprarme una botella de quina Santa Catalina, para tenerla en casa, por añoranza, por recordar el olor y el sabor de la cocina de mi madre de aquellos maravillosos años.
¿Os imagináis que ahora voy y me hago alcohólico de la quina?.

lunes, 6 de diciembre de 2010

UNA JOYA

Con este nombre -y para qué cambiárselo, si lo merece- me ha llegado el enlace a una página que traerá muchos recuerdos a todos los que vivimos las décadas de los 60 y 70 del ya pasado siglo.
La web se llama EL DESVÁN DE RAFAEL CASTILLEJO, "Museo digital de recuerdos compartidos", y hará las delicias de cualquiera que la visite.


miércoles, 27 de octubre de 2010

AQUELLOS VIEJOS CACHARROS.

Bueno, lo de viejos cacharros es lo que nos parecen ahora; en su día buen resultado dieron, y buenos cientos de miles -o millones- de kilómetros hicieron por carreteras que tampoco eran las de hoy.
Eran aquellos coches de la Guardia Civil de Tráfico -la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, por dar nombre exacto-, de los que uno generalmente no se asustaba, porque si no era delincuente no tenía nada que temer. Ni siquiera el multazo inmisericorde y alevoso, fundamental objetivo en la actualidad para los que mandan en la Guardia Civil.
En unas carreteras aun no desdobladas en autovía, y sin asomo de lo que luego serían los postes SOS y los más modernos teléfonos móviles, la única esperanza de quien sufría una avería -no digamos ya accidente- era ver aparecer aquellos coches verdes o aquellas motos que recorrían incansablemente el asfalto en busca de quien los hubiera menester. También, por supuesto, denunciaban las infracciones cuando se cometían, que lo cortés no quita lo valiente.
Dos veces -mucho, para lo poco que salía entonces a carretera, que era cuando alguien me llevaba porque aún no tenía edad para sacarme el carnet de conducir- fui testigo de la forma en que aquellos guardias civiles echaban una manita a quien lo necesitaba, se detenían a ayudar sin necesidad de avisarles, se preocupaban por cualquier problema que uno pudiera tener.
Te dabas cuenta, por ejemplo, de que llevabas una rueda pinchada, cosa que entonces ocurría con cierta frecuencia. La cosa sucedía a media noche, porque las desgracias nunca vienen solas. Parabas en el arcén y te disponías a cambiarla cuando veías, con auténtico pavor, que la de repuesto estaba vacía de aire, acaso pinchada también sin que lo supieras. No te quedaba otra que cogerte la rueda bajo el brazo, porque a esa hora no pasa mucha gente a la que pedir ayuda, y rezar para que aquella gasolinera que un rato antes habías pasado no estuviera de verdad tan lejos como te parecía. En eso ves parar un coche, y ves que baja un guardia civil. En vez de mirarte mal, porque allí hay tres chicos de dieciocho años justos; en vez de comprobar si has puesto los triángulos de aviso a la distancia correcta, si llevas chaleco reflectante homologado, si tienes los papeles del coche a mano, te pregunta si ocurre algo. Les cuentas la historia, y no te echan la bronca por no haberte fijado antes de salir en cómo llevabas la presión de la rueda de repuesto, sino que te dicen que subas al coche con la rueda, te llevan a la gasolinera más cercana, se esperan a que te la arreglen, te acercan de nuevo a tu coche y, encima, te preguntan si necesitas ayuda para ponerla.
Así eran las cosas entonces.

jueves, 7 de octubre de 2010

EL TALGO



Los veranos de los años 80 los solía pasar en el pueblo. A los catorce años teníamos como diversión andar con las bicis "parriba, pabajo". Una buena cuadrilla nos juntábamos de calleja en calleja, de prado en prado. Uno de los sitios donde mas nos gustaba ir era a la estación. Apartada del pueblo tenía como aliciente una vertiginosa bajada en bicicleta que entre sus cerradas curvas mas de uno se dejo allí los pellejos de la pechera.





No digo que no hubiera sido estación en su momento, pero las ruinas que hoy quedan del lugar no son solo fruto del tiempo.

Pasar la tarde en el apeadero es para jugar a lo que se juega al borde de las vías. A poner monedas, las latas de los refrescos y esperar a que pase el tren y con un poco de suerte, encontrar los cinco duros hechos una pastilla lisa y aplastada. A probar puntería a darle con las piedras de granito que sustentan las vías al bote de turno. Lo que era seguro es que se termina jugando a guerras de pedrada limpia. Hubo uno que se levantó con la mano en la frente gritando...¡Joder, que no vale tirar a dar!. Munición nunca falto.


La tarde en la estación terminaba con el paso del pendular Madrid-París. El de las ocho y media que venia de París.

A toda máquina pasaba delante de nosotros. No sé a qué velocidad, pero os puedo asegurar que impresiona verlo pasar a escasos metros notando en carne propia el rebufo de semejante bicho.

Era el TALGO.


No entiendo mucho de trenes, por eso tendré que recurrir al cortaypega pero todos estamos de acuerdo de que el TALGO es todo un símbolo de aquellos maravillosos años.


El Talgo es un tren de diseño español basado en coches cortos y más bajos que los tradicionales. Su nombre proviene de las siglas de Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol, en atención a su diseñador Alejandro Goicoechea y al financiero que apoyó sus investigaciones y la fabricación de los primeros trenes construidos con ese sistema José Luis Oriol.


Patentes Talgo es también la denominación del grupo empresarial español, creado en 1942 dedicado al diseño y construcción de estos trenes, que además ofrece servicios de mantenimiento de trenes y relativos a equipos ferroviarios.

Los trenes Talgo aportan innovaciones en varios conceptos. Se concibieron desde el principio con el objetivo de mejorar significativamente :
-la seguridad
-el confort de los viajeros
-los tiempos de recorrido
-la eficiencia operativa y económica de la explotación
Desde la puesta en servicio del Talgo II, en 1950 este objetivo permanece y cada nueva generación Talgo aporta innovaciones que permiten mejoras en cada uno de los campos antes mencionados.
Ya en 1942 se construyen los coches del tren Talgo I en los talleres de los "Hijos de Juan Garay", en Oñate (Guipúzcoa) y en los de la Compañía M.Z.A. de Atocha. La cabeza motriz del tren, se fabrica en los talleres de Valladolid de la "Compañía del Norte", sobre la base de un bogie provisto de un motor Diésel Ganz de 200 HP.
En octubre de 1942 comienzan las pruebas entre Madrid y Guadalajara en las que se llega a circular a 115 km/h.
En 1944 el Talgo I alcanza los 135 km/h en la Línea General del Norte o Imperial en la provincia de Avila.
En 1950 llegan a España 3 locomotoras y 32 coches Talgo II construidos en los Estados Unidos según proyecto y Dirección Técnica de ingenieros españoles. Ese mismo año Franco inaugura oficialmente los Talgo II con un viaje Madrid-Valladolid. y esemismo año de 1950, un tren Talgo II bate el récord de velocidad en Portugal en la línea Lisboa-Oporto.
Los Talgo II inician su servicio comercial en la Línea Madrid-Hendaya en 1950 con cuatro trenes semanales a una velocidad máxima de 120 km/h.

No fue hasta 1964 que entran en servicio los trenes Talgo III con las locomotoras 2000 T, en la relación Madrid-Barcelona. Y en 1966 por primera vez se circula en España a 200 km/h. Lo realiza una composición de Talgo III con locomotora 2000 T.


En julio de 1968 se abre linea directa Madrid-Burgos y en 1968 se realiza el primer viaje oficial directo de un tren entre Madrid-Paris sin transbordo de viajeros en la frontera. Lo realiza una composición de tren Talgo III de rodadura desplazable arrastrado por la locomotora KM 3001, Virgen de Lourdes, que llega a París a través de la frontera de Hendaya.
Junio de 1969: comienza la explotación comercial del primer Talgo Internacional, dotado con eje de ancho variable con el nombre de Catalán Talgo. Realiza el servicio Barcelona-Ginebra formando parte del Club de Trenes Express Europeos (TEE).

















A este vídeo le han quitado el sonido.












martes, 7 de septiembre de 2010

EL MENÚ

Aunque el origen es muy anterior al periodo que nos ocupa en este blog, "El menú" es una melodía que nos retrotrae a aquellos maravillosos años. Tiene un inconfundible y delicioso regusto vasco, de fogón y sociedad gastronómica.



La composición de la melodía de debe al compositor alemán C. F. Zöllner . No fue hasta 1927 que el que fuera el pianista del Café Iruña de Bilbao, Miguel Arregui le hiciera el arreglo y escribiera la letra para "El menú" tal y como se conoce hoy en día. Fue estrenada en el kiosco del Arenal por la Coral del Esnsanche.

La letra dice así:

Camarero, señor, camarero, señor.


¿Qué hay para hoy? Señor, un buen menú.

Solomillo asado con patatas fritas, sesos huecos,
hígado, liebre, chateaubriand.

Sopa de albondiguillas, caldo de tortuga, sopa húngara,
consomé de almejas, gran cocido parisién, huevos al gratén.

Tenemos pollo asao, asao, asao, asao, con ensalada,
buen menú, buen menú, buen menú, señor.

Y frescos calamares, gallo, pescadilla frita, salmonetes,
barbos, bacalao a la vizcaína, atún, besugo, almejas, truchas,
sábalo, langosta a la americana, y faisán relleno, pavo asao, asao...

Pavo asao, asao, asao, asao con ensalada,
buen menú, buen menú, buen menú, señor.

Frito de espinacas, berenjenas fritas, habichuelas, frijoles y tortilla al ron.
Crema, tocino de cielo, mazapán, natilla, hojaldre,
franchispán, flan de avellanas, frutas, queso roquefort y también gruyere.

Y después, buen helao, y café, buen provecho le haga a usted.

Buen provecho le haga a usted.



Si el menú os parece un disparate, imaginaros para la sociedad española de los años 40.




La versión que más nos puede sonar hoy es la de los magníficos Golden Apple Quartet , pero su popularización se debe al grupo donostiarra "Los xey", que alcanzaron relevancia en las décadas de los 40 y los 50.



Es por ello que os dejo la versión de este grupo por tener un estupendo sabor añejo.

¡Buen provecho!.

viernes, 3 de septiembre de 2010

CESTA Y PUNTOS

“Cesta y Puntos”, con Daniel Vindel, triunfó inmediatamente. Salió a la luz en 1965. Se trataba de un concurso por equipos, basado en las reglas del baloncesto, en el que los colegios españoles ponían a prueba el conocimiento de sus alumnos. Tenía la virtud de congregar a los jóvenes delante del televisor y hacerles participes de las difíciles preguntas que a veces Daniel planteaba en la cancha. Una mesa de árbitros cronometraba los tiempos y resolvía las dudas. Se mantuvo en antena hasta 1973.
Acaso los jóvenes de entonces no tenían el glamour de los concursantes de "Gran hermano". No estaban anillados cuan palomos como los "piercineros" de hoy en día, ni tatuados como maoríes. No soltaban tacos por la tele ni mascaban chicle a mandíbula batiente con el gracejo con que lo hace Belén Esteban.
Aquellos chavales concursaban en la tele representando a sus colegios y todo el mundo les seguíamos con una agradable sensación de admiración. Era "Cesta y puntos" un concurso para todas las edades, en el que, con el paso del tiempo, alcanzamos a diferenciar la meritocracia de entonces de la zorrocracia imperante en la actualidad.
Hay quien, con la nostalgia que sólo el tiempo es capaz de dar, ha abierto un blog, dedicado a aquel maravilloso programa. Podéis enlazarlo pinchando aquí.
Del vídeo, quisiera destacar el nivelazo de las preguntas -cualquier bachiller actual se cagaría con las patas abajo- y el cariño con que se hace referencia a las regiones de España de donde vienen los concursantes.