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lunes, 13 de diciembre de 2010

QUINA SANTA CATALINA


En estos tiempos modernos que corren, las instituciones gubernamentales -¡Qué palabro postmoderno!- parece que andan muy preocupadas por nuestra salud. Ya no hay, por imperativo legal, anuncios de tabaco. ¡Aquellos anuncios de Marlboro de las praderas americanas con los vaqueros al calor de una hoguera!. Ni en televisión, ni en vallas publicitarias, ni en los coches de fórmuna 1...

Con el alcohol pasa tres cuartos de lo mismo. Son continuas las campañas de prevención del alcoholismo destinadas a los jóvenes y las jóvenas y, paradójicamente, el consumo compulsivo de alcohol aumenta día a día entre la chiquillería. (¡Coño, el pareado!)

A nuestro cojonudísimo y hermafrodita ministerio de salud le deberían preocupar los datos de consumo abusivo de alcohol: el 18,4% de la población se ha emborrachado "hasta diez veces" en el último año, (14,0% de hace tres años), y el 14,9% se ha dado un atracón de alcohol al menos una vez en los últimos 30 días (12,6% en 2007).

Corren tiempos muy distintos a cuando yo era pequeño. En aquella entonces era muy habitual que mi madre me diera un aperitivito antes de comer, sobre todo cuando andaba yo un tanto desganado. El aperitivo en cuestión consistía en un puñadito de almendras y un basito de quina. ¡Oleee!.

¡Quina para los niños!. Un vino dulce (que creo alcanza los 15º) que abre el apetito. Si lo decía hasta la canción del anuncio. No recuerdo bien si era algo así:


Queremos quina Santa Catalina

que es medicina y es golosina...


El caso es que era una costumbre generalizada en todos los hogares de España y no aprecio que entre los de mi generación nos hayamos vuelto todos unos alcohólicos.

Graciosa era también la etiqueta de la botella. Es ahora que la vuelvo a ver detenidamente cuando me doy cuenta de lo mona y guapa que era la monja de la imagen.
Yo no bebo ni una gota de alcohol pero hoy mismo me voy a dar el capricho de comprarme una botella de quina Santa Catalina, para tenerla en casa, por añoranza, por recordar el olor y el sabor de la cocina de mi madre de aquellos maravillosos años.
¿Os imagináis que ahora voy y me hago alcohólico de la quina?.

lunes, 6 de diciembre de 2010

UNA JOYA

Con este nombre -y para qué cambiárselo, si lo merece- me ha llegado el enlace a una página que traerá muchos recuerdos a todos los que vivimos las décadas de los 60 y 70 del ya pasado siglo.
La web se llama EL DESVÁN DE RAFAEL CASTILLEJO, "Museo digital de recuerdos compartidos", y hará las delicias de cualquiera que la visite.


miércoles, 27 de octubre de 2010

AQUELLOS VIEJOS CACHARROS.

Bueno, lo de viejos cacharros es lo que nos parecen ahora; en su día buen resultado dieron, y buenos cientos de miles -o millones- de kilómetros hicieron por carreteras que tampoco eran las de hoy.
Eran aquellos coches de la Guardia Civil de Tráfico -la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, por dar nombre exacto-, de los que uno generalmente no se asustaba, porque si no era delincuente no tenía nada que temer. Ni siquiera el multazo inmisericorde y alevoso, fundamental objetivo en la actualidad para los que mandan en la Guardia Civil.
En unas carreteras aun no desdobladas en autovía, y sin asomo de lo que luego serían los postes SOS y los más modernos teléfonos móviles, la única esperanza de quien sufría una avería -no digamos ya accidente- era ver aparecer aquellos coches verdes o aquellas motos que recorrían incansablemente el asfalto en busca de quien los hubiera menester. También, por supuesto, denunciaban las infracciones cuando se cometían, que lo cortés no quita lo valiente.
Dos veces -mucho, para lo poco que salía entonces a carretera, que era cuando alguien me llevaba porque aún no tenía edad para sacarme el carnet de conducir- fui testigo de la forma en que aquellos guardias civiles echaban una manita a quien lo necesitaba, se detenían a ayudar sin necesidad de avisarles, se preocupaban por cualquier problema que uno pudiera tener.
Te dabas cuenta, por ejemplo, de que llevabas una rueda pinchada, cosa que entonces ocurría con cierta frecuencia. La cosa sucedía a media noche, porque las desgracias nunca vienen solas. Parabas en el arcén y te disponías a cambiarla cuando veías, con auténtico pavor, que la de repuesto estaba vacía de aire, acaso pinchada también sin que lo supieras. No te quedaba otra que cogerte la rueda bajo el brazo, porque a esa hora no pasa mucha gente a la que pedir ayuda, y rezar para que aquella gasolinera que un rato antes habías pasado no estuviera de verdad tan lejos como te parecía. En eso ves parar un coche, y ves que baja un guardia civil. En vez de mirarte mal, porque allí hay tres chicos de dieciocho años justos; en vez de comprobar si has puesto los triángulos de aviso a la distancia correcta, si llevas chaleco reflectante homologado, si tienes los papeles del coche a mano, te pregunta si ocurre algo. Les cuentas la historia, y no te echan la bronca por no haberte fijado antes de salir en cómo llevabas la presión de la rueda de repuesto, sino que te dicen que subas al coche con la rueda, te llevan a la gasolinera más cercana, se esperan a que te la arreglen, te acercan de nuevo a tu coche y, encima, te preguntan si necesitas ayuda para ponerla.
Así eran las cosas entonces.

jueves, 7 de octubre de 2010

EL TALGO



Los veranos de los años 80 los solía pasar en el pueblo. A los catorce años teníamos como diversión andar con las bicis "parriba, pabajo". Una buena cuadrilla nos juntábamos de calleja en calleja, de prado en prado. Uno de los sitios donde mas nos gustaba ir era a la estación. Apartada del pueblo tenía como aliciente una vertiginosa bajada en bicicleta que entre sus cerradas curvas mas de uno se dejo allí los pellejos de la pechera.





No digo que no hubiera sido estación en su momento, pero las ruinas que hoy quedan del lugar no son solo fruto del tiempo.

Pasar la tarde en el apeadero es para jugar a lo que se juega al borde de las vías. A poner monedas, las latas de los refrescos y esperar a que pase el tren y con un poco de suerte, encontrar los cinco duros hechos una pastilla lisa y aplastada. A probar puntería a darle con las piedras de granito que sustentan las vías al bote de turno. Lo que era seguro es que se termina jugando a guerras de pedrada limpia. Hubo uno que se levantó con la mano en la frente gritando...¡Joder, que no vale tirar a dar!. Munición nunca falto.


La tarde en la estación terminaba con el paso del pendular Madrid-París. El de las ocho y media que venia de París.

A toda máquina pasaba delante de nosotros. No sé a qué velocidad, pero os puedo asegurar que impresiona verlo pasar a escasos metros notando en carne propia el rebufo de semejante bicho.

Era el TALGO.


No entiendo mucho de trenes, por eso tendré que recurrir al cortaypega pero todos estamos de acuerdo de que el TALGO es todo un símbolo de aquellos maravillosos años.


El Talgo es un tren de diseño español basado en coches cortos y más bajos que los tradicionales. Su nombre proviene de las siglas de Tren Articulado Ligero Goicoechea Oriol, en atención a su diseñador Alejandro Goicoechea y al financiero que apoyó sus investigaciones y la fabricación de los primeros trenes construidos con ese sistema José Luis Oriol.


Patentes Talgo es también la denominación del grupo empresarial español, creado en 1942 dedicado al diseño y construcción de estos trenes, que además ofrece servicios de mantenimiento de trenes y relativos a equipos ferroviarios.

Los trenes Talgo aportan innovaciones en varios conceptos. Se concibieron desde el principio con el objetivo de mejorar significativamente :
-la seguridad
-el confort de los viajeros
-los tiempos de recorrido
-la eficiencia operativa y económica de la explotación
Desde la puesta en servicio del Talgo II, en 1950 este objetivo permanece y cada nueva generación Talgo aporta innovaciones que permiten mejoras en cada uno de los campos antes mencionados.
Ya en 1942 se construyen los coches del tren Talgo I en los talleres de los "Hijos de Juan Garay", en Oñate (Guipúzcoa) y en los de la Compañía M.Z.A. de Atocha. La cabeza motriz del tren, se fabrica en los talleres de Valladolid de la "Compañía del Norte", sobre la base de un bogie provisto de un motor Diésel Ganz de 200 HP.
En octubre de 1942 comienzan las pruebas entre Madrid y Guadalajara en las que se llega a circular a 115 km/h.
En 1944 el Talgo I alcanza los 135 km/h en la Línea General del Norte o Imperial en la provincia de Avila.
En 1950 llegan a España 3 locomotoras y 32 coches Talgo II construidos en los Estados Unidos según proyecto y Dirección Técnica de ingenieros españoles. Ese mismo año Franco inaugura oficialmente los Talgo II con un viaje Madrid-Valladolid. y esemismo año de 1950, un tren Talgo II bate el récord de velocidad en Portugal en la línea Lisboa-Oporto.
Los Talgo II inician su servicio comercial en la Línea Madrid-Hendaya en 1950 con cuatro trenes semanales a una velocidad máxima de 120 km/h.

No fue hasta 1964 que entran en servicio los trenes Talgo III con las locomotoras 2000 T, en la relación Madrid-Barcelona. Y en 1966 por primera vez se circula en España a 200 km/h. Lo realiza una composición de Talgo III con locomotora 2000 T.


En julio de 1968 se abre linea directa Madrid-Burgos y en 1968 se realiza el primer viaje oficial directo de un tren entre Madrid-Paris sin transbordo de viajeros en la frontera. Lo realiza una composición de tren Talgo III de rodadura desplazable arrastrado por la locomotora KM 3001, Virgen de Lourdes, que llega a París a través de la frontera de Hendaya.
Junio de 1969: comienza la explotación comercial del primer Talgo Internacional, dotado con eje de ancho variable con el nombre de Catalán Talgo. Realiza el servicio Barcelona-Ginebra formando parte del Club de Trenes Express Europeos (TEE).

















A este vídeo le han quitado el sonido.












martes, 7 de septiembre de 2010

EL MENÚ

Aunque el origen es muy anterior al periodo que nos ocupa en este blog, "El menú" es una melodía que nos retrotrae a aquellos maravillosos años. Tiene un inconfundible y delicioso regusto vasco, de fogón y sociedad gastronómica.



La composición de la melodía de debe al compositor alemán C. F. Zöllner . No fue hasta 1927 que el que fuera el pianista del Café Iruña de Bilbao, Miguel Arregui le hiciera el arreglo y escribiera la letra para "El menú" tal y como se conoce hoy en día. Fue estrenada en el kiosco del Arenal por la Coral del Esnsanche.

La letra dice así:

Camarero, señor, camarero, señor.


¿Qué hay para hoy? Señor, un buen menú.

Solomillo asado con patatas fritas, sesos huecos,
hígado, liebre, chateaubriand.

Sopa de albondiguillas, caldo de tortuga, sopa húngara,
consomé de almejas, gran cocido parisién, huevos al gratén.

Tenemos pollo asao, asao, asao, asao, con ensalada,
buen menú, buen menú, buen menú, señor.

Y frescos calamares, gallo, pescadilla frita, salmonetes,
barbos, bacalao a la vizcaína, atún, besugo, almejas, truchas,
sábalo, langosta a la americana, y faisán relleno, pavo asao, asao...

Pavo asao, asao, asao, asao con ensalada,
buen menú, buen menú, buen menú, señor.

Frito de espinacas, berenjenas fritas, habichuelas, frijoles y tortilla al ron.
Crema, tocino de cielo, mazapán, natilla, hojaldre,
franchispán, flan de avellanas, frutas, queso roquefort y también gruyere.

Y después, buen helao, y café, buen provecho le haga a usted.

Buen provecho le haga a usted.



Si el menú os parece un disparate, imaginaros para la sociedad española de los años 40.




La versión que más nos puede sonar hoy es la de los magníficos Golden Apple Quartet , pero su popularización se debe al grupo donostiarra "Los xey", que alcanzaron relevancia en las décadas de los 40 y los 50.



Es por ello que os dejo la versión de este grupo por tener un estupendo sabor añejo.

¡Buen provecho!.

viernes, 3 de septiembre de 2010

CESTA Y PUNTOS

“Cesta y Puntos”, con Daniel Vindel, triunfó inmediatamente. Salió a la luz en 1965. Se trataba de un concurso por equipos, basado en las reglas del baloncesto, en el que los colegios españoles ponían a prueba el conocimiento de sus alumnos. Tenía la virtud de congregar a los jóvenes delante del televisor y hacerles participes de las difíciles preguntas que a veces Daniel planteaba en la cancha. Una mesa de árbitros cronometraba los tiempos y resolvía las dudas. Se mantuvo en antena hasta 1973.
Acaso los jóvenes de entonces no tenían el glamour de los concursantes de "Gran hermano". No estaban anillados cuan palomos como los "piercineros" de hoy en día, ni tatuados como maoríes. No soltaban tacos por la tele ni mascaban chicle a mandíbula batiente con el gracejo con que lo hace Belén Esteban.
Aquellos chavales concursaban en la tele representando a sus colegios y todo el mundo les seguíamos con una agradable sensación de admiración. Era "Cesta y puntos" un concurso para todas las edades, en el que, con el paso del tiempo, alcanzamos a diferenciar la meritocracia de entonces de la zorrocracia imperante en la actualidad.
Hay quien, con la nostalgia que sólo el tiempo es capaz de dar, ha abierto un blog, dedicado a aquel maravilloso programa. Podéis enlazarlo pinchando aquí.
Del vídeo, quisiera destacar el nivelazo de las preguntas -cualquier bachiller actual se cagaría con las patas abajo- y el cariño con que se hace referencia a las regiones de España de donde vienen los concursantes.


sábado, 28 de agosto de 2010

EL FINAL DEL VERANO






En la década de los 60 surgieron en España infinidad de grupos musicales. Los Pekenikes, Los Brincos, Fórmula V, los Sírex, Los Mustang, Los Bravos...
Mención aparte para Manolo y Ramón, El dúo dinámico. La única razón es que estamos a sábado 28 de agosto, final del verano y entre las muchas canciones de este grupo, hoy toca esta.



martes, 10 de agosto de 2010

EL SCALEXTRIC

Nací y me crié en un barrio periférico de Madrid . Allí es donde hacíamos toda nuestra vida. Yo iba al colegio del barrio, mi madre hacía la compra mercado del barrio, allí estaba el gimnasio del "centro sindical", la consulta del médico dos calles más abajo.
En los calurosos atardeceres de verano íbamos la familia a cenar al parque de San Isidro. La tartera con filetes empanados, la tortilla...
Desde las alturas del parque se tenía una perspectiva privilegiada de Madrid. En primer plano la cúpula de la Basílica de San Francisco el Grande, más a la izquierda la Catedral de la Almudena, por aquellos años en tediosa construcción. El Palacio de Oriente...
De entre todas las luces de la ciudad destacaba la, para el chiquillo de cinco o seis años que tenía yo, fantasmagórica silueta del edificio de la telefónica con su reloj de luces rojas.

Era el Madrid de entonces.


Cuando íbamos a visitar a los familiares que vivían por el centro, montábamos en el seiscientos de mi padre y esperaba a que el trayecto pasara por "el scalextric" de Atocha.



Era el scalextric un conjunto de pasos elevados en la glorieta de Atocha que conectaban
la ronda de Atocha, el Paseo del Prado, el paseo de las Delicias, Santa María de la Cabeza y el paseo de la Infanta Isabel.




Fue construido en el año 1968, siendo alcalde de Madrid, D. Carlos Arias Navarro, para dar solución al congestionado tráfico rodado de la zona.


Con Tierno Galván como alcalde, se procedió a su demolición en 1985, alegando motivos estéticos del entorno y medioambientales, aunque cabe la sospecha de que también le moviera el querer borrar un símbolo del régimen anterior.

Sea como fuere, yo lo recuerdo como escaparate de la modernidad que tibiamente empezaba a impregnar el Madrid a principios de los 70, dinamismo, logro arquitectónico... y un paseo divertido por las alturas.

viernes, 6 de agosto de 2010

MAS SOBRE PEPE ISBERT.

Al hilo de la entrada anterior -esto es, la de mas abajo- me han venido los recuerdos. Que es, al fin y a la postre, de lo que se trata.
Le recuerdo en una película bastante olvidada, Ronda Española, rodada sobre el libro Bailando hasta la Cruz del Sur, de Rafael García Serrano, que también firmó el guión.
Reflejan, libro y película, los viajes de la Sección Femenina por la América hermana; y en ella, el enorme José Isbert representa a un capitán de barco gruñón y cascarrabias, que bajo ese aspecto oculta un corazón de oro y la ternura de un padre hacia sus pasajeras.
No es un papel protagonista -realmente la cinta es casi lo que ahora llaman película coral-, pero consigue dibujar un tipo impresionante.
video

jueves, 5 de agosto de 2010

PEPE ISBERT


Si hubiera nacido en Oklahoma, habría sido galardonado con 20 "oscar". Si se hubiera apellidado "Walkman" tendría el reconocimiento mundial como uno de los mejores actores de todos los tiempos. Pero era madrileño y se llamaba Pepe, Pepe Isbert.

Nació el 3 de marzo de 1886 en Madrid. En 1903 debutó como actor en el "Teatro Apolo" de Madrid, en la obra "El iluso Cañizares" cambiando su apellido original por el apellido artístico de Isbert. Fue trasladado entonces a la compañía del Teatro Lara donde consiguió grandes reconocimientos en obras de Carlos Arniches. .
Su primera aparición en la gran pantalla data de 1912 en el cortometraje "Asesinato y entierro de don José Canalejas" en la que interpretó al anarquista Pardiñas, responsable del asesinato del político liberal.

Nunca dejó de actuar, salvo en el tiempo de la Guerra Civil en la que a las dificultades de las circunstancias sumaba la de ser un ferviente católico en el Madrid rojo.

Hizo un éxito de todas las comedias de Muñoz Seca que lograban pasar de centenarias, pues ningún público se resistía al genio del autor y a la brillantez entrañable del actor.

Su etapa más prolífica fue en los 50 y la primera mitad de los 60 destacando sobre todas "Bienvenido Mr. Marshall" en la que interpreta al entrañable y sordo alcalde del pueblo, y "Los jueves, milagro, ambas de Berlanga. "El cochecito" de Ferreri, y "El verdugo" de nuevo con Berlanga.

Todo el mundo reconoce su peculiar voz ronca llamando a su nieto Chencho o arengando a los vecinos ante la llegada inminente de los americanos.
Pepe Isbert falleció en Madrid el 28 de noviembre de 1966 a la edad de 80 años.
Un grande entre los grandes.





miércoles, 4 de agosto de 2010

PRESENTACIÓN


Hola amigos. Tenemos un nuevo espacio dedicado a los nostálgicos del franquismo. No del régimen, sino de las vivencias de quienes solo se preocupaban de vivir, trabajar, divertirse...

La idea viene tras visitar "FRANQUISTAS", un excelente blog en el que se hace un estudio de la figura de Franco.
Pero los años que van desde el fin de la guerra civil hasta la muerte del Jefe del Estado no sólo son política. Deportes, cultura, toros, música... echemos un vistazo por el retrovisor del tiempo a la España del día a día.

Espero que todos lo pasemos bien recordando aquellos maravillosos años.